El Dia De La Madre
El día de la madre en casi toda Europa es el primer domingo de mayo. Como ya sabes, el mes de mayo es el tiempo dedicado a la Virgen María y por lo tanto, no nos ha de extrañar que el primer domingo de este mes se le dedique a todas las madres, tal y como lo fue María de Jesús. Es también el mes de las flores y ¡a qué madre no le gustan las flores!. De hecho, las celebraciones dedicadas a las madres vienen de la antigüedad, concretamente ya en la Grecia antigua se rendía culto a la diosa Rea, considerada en el mundo mitológico como la madre de los dioses por haber engendrado a Zeus, Hades, Posidón, Hera, Hestia y Deméter. Creta y Atenas fueron los lugares de culto más importante de esta diosa mitológica.
El origen de la celebración en Estados Unidos empezó poco después de la muerte de la madre de una joven llamada Ana Jarvis que falleció en el 1905. La chica, residente en Philadelphia decidió escribir cartas a organizaciones y políticos para rendir un homenaje a las madres de todo el mundo. En 1914 el proyecto se haría realidad gracias al Presidente de los Estados Unidos Woodrow Wilson, declarando como "Día de la Madre" el segundo domingo de mayo. Posteriormente otros países se sumarían a la propuesta.
Ahora bien, no todos los países lo celebran el mismo día, fíjate que en el principio ya te he comentado que en la mayoría de países de Europa es el Primer Domingo de Mayo, en Estados Unidos y en Alemania, es el segundo, y en países de Latinoamérica, la fecha también varía. En México por ejemplo, es el 10 de mayo. Los mexicanos decidieron esta fecha gracias a la instancia del periodista Rafael Alducín en el periódico "Excélsior" el 13 de abril de 1922. El 10 de mayo de aquél año se celebraba por primera vez la fiesta. En Nicaragua, por poner otro caso, se escogió el 30 de mayo, ¿sabes por qué?. Pues porque en dicha fecha era el cumpleaños de Casimira Sacasa, madre de la esposa de Anastasio Somoza, presidente entonces de este país en la década de los años 40. Por otro lado, en Argentina lo celebran el tercer domingo de octubre.
Sobre las madres ... |
"Sólo una madre sabe lo que quiere decir amar y ser feliz" (Adalberto von Chamiso) "No podemos temer nunca cuando tenemos una madre poderosa y amante que vela por nosotros" (Daniel Comboni) "Una madre perdona siempre; ha venido al mundo para esto" (Alexandre Dumas. Padre) "Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel" (José Fernández del Cacho) "El que honra a su madre amontona tesoros" (Libro de Sirácida 3,4) "Cuando Dios tiene su altar en el corazón de la madre toda la casa es su templo" (Gertrud von le Fort) |
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| Mamá eres toda un número 1. Gracias por el bocadillo que me preparabas para el "cole", por los consejos, por tu amor, por quererme entender siempre, por estar a mi lado en mis momentos difíciles, por tu serenidad, por quererme escuchar siempre, por ablandar a mi papá cuando me regañaba, por enseñarme el camino recto en la vida, por tener siempre un beso a punto, por soportar mis gritos ... Gracias por tolerar en casa a mis gusanos de seda, a mi periquitos y algún que otro renacuajo... Gracias por tus cuentos antes de dormirme y por no regañarme por llegar con los pantalones sucios después de un partido de fútbol callejero. Ah!!! y gracias por plancharme mis camisas!!!. Que los ángeles te acompañen. Te recordaré siempre. |
EL CONSEJO MATERNAL
Ven para acá, me dijo dulcemente
mi madre cierto día;
(aún parece que escucho en el ambiente
de su voz la celeste melodía).
Ven, y dime qué causas tan extrañas
te arrancan esa lágrima, hijo mío,
que cuelga de tus trémulas pestañas,
como gota cuajada de rocío.
Tú tienes una pena y me la ocultas.
¿No sabes que la madre más sencilla
sabe leer en el alma de sus hijos
como tú en la cartilla?
¿Quieres que te adivine lo que sientes?
Ven para acá, pilluelo,
que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.
Yo prorrumpí a llorar. Nada, le dije;
la causa de mis lágrimas ignoro,
pero de vez en cuando se me oprime
el corazón, y lloro.
Ella inclinó la frente, pensativa,
se turbó su pupila,
y, enjugando sus ojos y los míos,
me dijo más tranquila:
- LLama siempre a tu madre cuando sufras,
que vendrá, muerta o viva;
si está en el mundo, a compartir tus penas,
y si no, a consolarte desde arriba...
Y lo hago así cuando la suerte ruda,
como hoy, perturba de mi hogar la calma:
¡ Invoco el nombre de mi madre amada,
y, entonces, siento que se ensancha el alma !
Olegario Victor Andrade
(1839-1882)
Para la mejor madre del mundo ...

Poema de Gabriela Mistral "Caricias" Madre, madre, tú me besas, Si la abeja se entra al lirio, Yo te miro, yo te miro El estanque copia todo Los ojitos que me diste |
Y ahora mamá ... ¡ya puedes abrir el regalo! (pulsa con el mouse la caja)
"Solamente las madres saben enviar abrazadas por correo" (Pam Brown)

